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TEMAS DE DIVORCIO Y SEPARACION:
TENENCIA DE HIJOS
Ningún padre o madre se plantea tener los hijos para luego divorciarse
o separarse. Sin embargo, cuando desgraciadamente esto amenaza pasar,
o cuando efectivamente ocurre, en muchos casos en el ánimo de cada
padre se desata un torbellino de sentimientos y de interrogantes.
En tiempos pasados, no parecía tan difícil. "Los hijos se
quedaban con la madre" decía la experiencia popular, y los Tribunales
no estaban muy lejos de esta solución, y por lo tanto, era bastante
común que la tenencia quedara en cabeza de la progenitora.
Sin embargo, los tiempos cambian y con ellos las costumbres y las
tradiciones, y hoy día, el asunto tiene aristas mas complejas. Hoy día
son muchos los varones, (padres en sentido estricto) que aspiran a
lograr la tenencia de los hijos de la pareja.
En primer lugar, hay que aclarar que, la solución legal no varía
estén o no casados los progenitores. El Código Civil establece que
"Los hijos menores de cinco años quedarán a cargo de la madre, salvo
causas graves que afecten el interés del menor." Esto es una
aproximación, una presunción, que puede ceder cuando causas graves
aconsejen lo contrario. (art. 206 Cod. Civil). Cuáles son estas
causas graves, queda en todos los casos al arbitrio Judicial.
Luego el mismo artículo nos dice que:"los mayores de esa edad a
falta de acuerdo de los cónyuges quedarán a cargo de aquel a quien el
juez considere más idóneo."
Determinar cuáles son esas "causas graves" como que padre es más
idóneo, depende en gran medida de una gran variedad de factores, desde
la aptitud moral, hasta el grado de cuidado que el Juez estime que un
padre o el otro pueden brindar a los menores. Y esto estará ligado
también a factores sociales, ambientales, y hasta económicos. En
síntesis, se tendrá en cuenta todo aquello que pueda incidir a favor o
en contra del desarrollo de los niños.
Es bueno destacar esto de "a falta de acuerdo", ya que es común,
que en las primeras etapas de la disolución de una pareja, las
tensiones y sufrimientos inevitables hagan que cada padre, empujado o
acicateado por sus temores tienda a presentar posiciones extremas, que
no benefician y siempre causan daños a quienes ellos más dicen querer.
Son comunes las amenazas como "te voy a quitar los chicos", "no los
vas a ver más", etc. y esto no hace más que aumentar la turbulencia y
confusión.
Para llevar tranquilidad a los ánimos, nada mejor que consultar
antes de hablar, montar en cólera o ser víctima de temores absurdos,
ya que el abogado explicará la situación legal con claridad, y esto de
inmediato traerá la serenidad necesaria. (El profesional tiene
experiencia, ya que ha actuado en muchos casos similares, en cambio
para los padres suele ser su primera vez).
Una mediación previa puede colaborar, y si a pesar de eso se
llega a un juicio, conocer de antemano los derechos de cada uno, ayuda
mucho a todo el grupo familiar. (De esta forma, nadie pide lo que no
debe, ni teme innecesariamente).
De todas formas, conviene tener presente que, en todos los casos,
lo mejor es el acuerdo responsable al que los padres puedan llegar,
evitando usar los hijos como proyectiles de una batalla entre ellos.
Pero si tal acuerdo no fuera posible, no se debe tener temores, ya que
los tribunales analizarán muy bien los hechos y la situación, antes de
decidir otorgar la tenencia a uno u otro padre. Oirán incluso al
Asesor de Menores, que es parte en estas causas.
También conviene saber que las decisiones sobre tenencia de
hijos, - y en general todas las relativas a menores nunca son
definitivas -, y pueden ser modificadas.
Los padres pueden incluso solicitar la tenencia compartida,
aunque esta solución todavía no está muy aceptada judicialmente,
aunque dependerá de las características de cada caso.
Dice un proverbio que: "Lo que empieza con ira, termina con
vergüenza". Conocer los derechos, y poder tener una ayuda
especializada es fundamental, para beneficio de todos.
Hasta la próxima.
DOCTOR MIGUEL ANGEL
CAMPOPIANO. |