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LOS JUBILADOS AGRADECEN LA LIMOSNA
La limosna, es lo que se da
caritativamente para socorrer una necesidad.
Limosna es sinónimo de caridad,
en el Nuevo Testamento es traducida del griego al latino y significa Amor.
Este amor perfecto solo se da
en Dios, pues Dios es caridad. Para el hombre la caridad consiste en el amor a
Dios y en el amor al próximo.
La religión judía, como otras
religiones hablan del precepto del amor a Dios y el deber de amar a los demás.
La aportación especifica
consiste en que Jesús ha reducido toda la ley moral y ha hecho de los dos
preceptos – amor a Dios y al próximo – uno solo.
San Pablo, llama a la caridad
“la plenitud de la ley”.
El amor de Dios debe
exteriorizarse en el amor a los hombres; de manera que si uno dijere:
Amo a Dios, pero aborrece a su
hermano, miente.
La caridad procede de Dios y a
Dios conoce.
Como el hombre es incapaz por
si de este amor puro, solamente porque Dios ha derramado Su amor en nosotros, es
posible en el mundo la existencia de la caridad.
Dios nos amó y envió a su Hijo
Jesús, victima expiatoria de nuestros pecados.
La limosna y la beneficencia, a
la que suele llamarse caridad, es un efecto externo de esta virtud.
En la teología católica, la
caridad es inseparable de la Gracia.
Todas las leyes han sido hechas
para cumplirse, pero en la Republica Argentina muchas de ellas no se cumplen;
por ejemplo: la ley de los haberes jubilatorios del 82 y 75 % existente en la
Constitución, Argentina que nunca fue derogada (ni en la época de la dictadura
militar) y por lo tanto sigue en vigencia, ¿porque no se aplica?
A lugar de crear otra ley
aprobada hace poco en el Honorable Congreso, enviada por nuestra hermosa y
querida Presidenta, con fines de dar una limosna a los jubilados y pensionados
en calidad de movilidad dos veces al año (en los meses de marzo y septiembre) de
un 11 y 7%, que cuando se cobren, solo alcanzará para una botella de agua
mineral.
Por orden del poder ejecutivo
de turno el transporte ha aumentado el 25% mientras se habla de un aumento en la
luz, gas, etc., cuya orden no pasó por el Honorable Congreso; además las
Droguerías farmacéuticas, cada mes aumentan sus productos de un 50 y 70 % y los
componentes de los tres poderes que forman nuestro Gobierno Democrático
Republicano, todos miran hacia otros lados.
Actualmente en el siglo XXI en
Argentina vivimos en la época de la Edad Media o sea en tiempos feudales, donde
el poder Judicial no existe.
Reiteramos:
Gracias por la limosna.
por Enzo A. Molino |