|
HISTORIA DE LA PAPA
Esta hortaliza tan apreciada en
todo el mundo es originaria de América y precisamente
de Perú. En 1541, oficiales españoles encontraron en Perú unos extraños
sembrados, de los que los indígenas arrancaban unos tubérculos desconocidos por
los conquistadores.
Pensando que esas plantas se cultivaban por sus
frutos, probaron sus pequeñas bayas; la encontraron muy amarga y su jugo viscoso
que dudaron fuera toxicas, y pensaron que los indios lo usaban para envenenar
sus flechas. Alarmados por su descubrimiento, que los hacía ver a los pacíficos
indios del Perú, como peligrosos enemigos, decidieron destruir la plantación.
Al volver algún tiempo más tarde al lugar,
encontraron a mujeres y niños ocupados en la cosecha y se asombraron a ver que
arrancaban las plantas y las quemaban, pues no era para las bayas que los
indígenas las cultivaban, sino por una especie de tubérculos de color pardo
próximo a las raíces. Las mujeres pusieron a cocinar en unas marmitas llenas de
agua esos misteriosos tubérculos. Los españoles se acercaron y pidieron probar
esa extraña comida que los peruanos llamaban ”papa”. La encontraron mucho más
agradable de lo que suponían y comieron hasta quedar satisfechos.
Los españoles llevaron a su país algunos
tubérculos; los plantaron y observaron que se aclimataban fácilmente. Gracias a
la papa, el pueblo español, empobrecido por las guerras de Felipe II°, pudo
luchar contra el hambre.
No fue necesario que pasara más de15 años para que
el cultivo de esta planta exótica se extendiera por toda la península Ibérica.
En 1568, importado a Inglaterra por F. Drake tuvo
éxito al sur del territorio y en 1592 G. Baulhin alentó a los agricultores
franceses, que lograron un gran éxito con el nuevo cultivo.
En Italia, la papa fue introducida a fines del
siglo XVI por los Carmelitas descalzos, quienes la habían traído de España y
Portugal; ellos enseñaron a los campesinos el modo de
cultivarla. Pero la verdadera producción total de
la papa en Europa y su desarrollo fue a fines del siglo XVII y principio del
siglo XVIII.
La papa se reproduce por tubérculo entero o trozo
de este, siempre que cada uno tenga su brote correspondiente.
Actualmente existen numerosas variedades de papas:
según su forma, son redondas, cilíndricas o achatadas y sus colores: blancas,
amarillas o pardos. Para su reproducción se emplean papas del año anterior. La
papa se aclimata en casi todos los terrenos y se le puede cultivar en todas las
regiones donde crecen los cereales.
Esta
característica ha hecho posible la siembra de papa hasta en Islandia.
HASTA LA PRÓXIMA
Enzo A. Molino |