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COMO ALIMENTAR A
NUESTRA MASCOTA
A pesar de las quejas de los veterinarios, algunos
dueños insisten en darle a sus mascotas pequeñas cantidades de comida caseras,
por lo general aquellas sobras que le quedan una vez terminado su almuerzo o
cena. Estas pequeñas porciones ya sea de carne, pollo o cualquier otro alimento
produce un desequilibrio nutricional en el animal, si este es alimentado con
comida especial para mascotas.
Las sobras que el animal encuentra en su plato
pueden ser muy sabrosas (¡y muy apreciadas por el perro ), pero no es factible
que puedan proporcionar una nutrición equilibrada. Muchas veces, los animales
pueden seleccionar solamente determinadas sobras y dejar el resto, lo que
incrementa el desarrollo de su dieta.
Algunos dueños de perros creen que como estos
animales son carnívoros por naturaleza, pueden sobrevivir con una dieta
totalmente cárnica. Sin embargo, el tejido muscular de la carne no puede
proporcionar por sí solo una nutrición completa a los animales de compañía.
Estos alimentos ricos en proteínas son deficientes en calcio, sodio, hierro,
cobre y yodo y carecen también de varias vitaminas, aunque son muy ricos en
fósforo.
La leche y otros subproductos lácteos constituyen fuentes excelentes de calcio,
proteínas, fósforo y de varias vitaminas, pero su ingesta excesiva puede
producir diarrea en animales jóvenes y adultos.

La mayor parte de los animales pueden tolerar y
disfrutar con una taza de leche ocasionalmente, pero como ocurre con todos los
suplementos, la costumbre de darles leche debe estar estrictamente limitada.
Los productos lácteos no deben utilizarse como una fuente complementaria de
calcio o proteínas. El exceso de calcio en la dieta puede contribuir a
desarrollar trastornos en el esqueleto en perros en crecimiento y,
contrariamente a lo que se venia creyendo, no es útil para prevenir la eclampsia
en las perras lactantes. Aunque los productos lácteos proporcionan proteínas de
alta calidad, pueden tener deficiencias y excesos de otros nutrientes que pueden
contribuir al desequilibrio dietético si se añaden grandes cantidades a una
dieta de por sí adecuada.
A la gran mayoría de los perros les gusta el sabor
de las golosinas, especialmente el sabor de chocolate. Los gatos son, por el
contrario, mucho menos aficionados a los alimentos dulces. El chocolate contiene
una metilxantina (la teobromina) que es tóxica para los perros si se consume en
grandes cantidades.
La toxicidad de la teobromina no suele representar
un problema clínico en los perros, pero el perro es extraordinariamente sensible
a los efectos fisiológicos de la teobromina. Menos de 100 gr de chocolate en un
perro de tamaño mediano puede ser fatal. Los síntomas de presencia de teobromina
en perros incluyen vómitos, diarrea, jadeos, inquietud, mayor eliminación de
orina o incontinencia urinaria y temblores musculares.
Generalmente a los perros les gusta el sabor del chocolate y sus dueños pueden
darle ocasionalmente un bombón o alimentos que contengan chocolate como golosina
especial. Si la ingesta de chocolate del perro está estrictamente limitada a
esta golosina ocasionalmente, no habrá ningún peligro de toxicidad por la
teobromina, pero sin embargo debe considerarse otros factores perjudiciales como
la caries.
El hígado constituye una excelente fuente de
hierro, proteínas, cobre, vitamina D y varias vitaminas del complejo B pero el
hígado no es nutricionalmente complejo ya que presenta una deficiencia de calcio
y es excesivamente rico en vitamina A. Estos dos desequilibrios nutricionales
pueden ocasionar trastornos óseos. Se ha demostrado que la toxicidad de la
vitamina A se desarrolla lentamente a lo largo de los años en los gatos a los
que se les ha alimentado regularmente con hígado fresco como principal fuente de
proteínas. Las deformidades óseas ocasionadas por la vitamina A se van formando
paulatinamente y pueden pasar inadvertidas durante varios años. Puede producirse
una invalidez grave e irreversible y el diagnóstico suele ser demasiado tarde
para revertir la situación.
Por todo lo expuesto es imprescindible recordar
que los alimentos adicionales deben evitarse. Incluso la leche y queso ya que
algunos perros no toleran la lactosa y no pueden digerir productos lácteos. La
corrección de los desequilibrios nutricionales de las dietas comerciales pobres
en nutrientes no debe conseguirse añadiendo las sobras e la mesa.
Los suplementos de vitaminas y/o minerales son innecesarios cuando se administra
un alimento para animales completo, equilibrado y de alta calidad y dichos
suplementos pueden ser perjudiciales para la salud. Los dueños de animales deben
ser conscientes del desarrollo de alteraciones no deseadas del comportamiento
del animal, tales como robar comida o pedirla durante las comidas. Todos los
alimentos adicionales pueden conducir a la ganancia de peso, trastornos del
tracto gastrointestinal o signos de desequilibrios nutricionales.
es.geocities.com/buenasaludmascotas/
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