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LO
PRIMERO ES LO PRIMERO (y…¿qué es lo primero ?)
I.-
Una vez había un padre cuyo hijo se hallaba enfermo, y todas las tardes al pobre
muchacho le subía la fiebre.
El progenitor se
hallaba sumamente preocupado, y tanto, que una tarde de ésas, al comprobar que
la fiebre había vuelto a subir, hizo trizas el termómetro.
Obviamente, la
fiebre no bajó...
Vaya a saber
porque nos acordamos de esto...
II.-
Tal vez podría ser porque de reojo hemos visto algún titular en el que se
mencionaba que habría proyectos o proposiciones para que se multe a quienes
fumen mientras conducen, que reconocerían el loable propósito de mejorar la
seguridad en el tránsito.
Parece que el
fundamento sería que quienes fuman mientras manejan, verían disminuida la
cantidad de atención que debería prestarse a la conducción.
III.-
Desde este punto de vista, quizá podría ser interesante tal medida, pero... como
siempre, el árbol de la ciencia es del bien y del mal, toda moneda tiene dos
caras..,
y lo que parece
bueno para algo, puede no serlo tanto, si se lo mira desde otro punto de vista.
Tal vez de
llevarse las cosas a este punto, si se sigue así, podría llegarse a extremos, y
ya se sabe que todos los extremos son... ejem, extremistas.
IV.-
Por ejemplo: si se llegara a multar a los choferes fumadores, no cabe duda que
deberá multarse también a quienes viajen escuchando la radio, ya que de seguro
un buen porcentaje de su atención se hallará pendiente de su música predilecta,
o de las interesantísimas y veraces informaciones que los noticieros modernos
proporcionan, por no hablar de las profundas disquisiciones en lunfardo berreta,
que suelen desgranar (o graznar) agraciadas modelos devenidas charlistas de
“onda”.
V.-
Mas aún, como es sabido, luego de comer, la gran mayoría de los humanos,
presenta cierta modorra, por un hecho fisiológico, que la ciencia denomina
"marea alcalina". Por tanto, pronto habría que sancionar a quienes circulen
después de manducar, especialmente a aquellos que posean mejor nivel económico,
porque, ciertamente habrán comido más y mejor... (y por fanfarrones)
VI.-
Peor aún, ninguna duda cabe que más pasibles de sanción todavía, tendrían que
ser aquellos que manejen después de haber retozado tiernamente comme il faut, ya
que, es irrefutable que los muy desfachatados se hallarán en un estado de
placidez y relax, que todos envidiarán, pero que indiscutiblemente habrá
disminuído al mínimo los reflejos necesarios para la delicada tarea del volante.
Inclusive, se
podrá proponer que la sanción sea más severa, cuanto mejor lo hayan pasado. ¡Que
tanto! ¿Qué cómo nos daríamos cuenta? Elemental Watson: por su cara.
Sancionaríamos así, la portación de cara feliz.
Esto tiene también
la ventaja de poder canalizar constructivamente la envidia que podrían darnos
este tipo de sujetos capaz de experimentar tales cachondos placeres. (La mayoría
de los casados/as comprobadamente fieles, no deben temer multas, probablemente
zafarían..)
VII.-
Asimismo, por razones obvias, parece probable que habrán de caer bajo el garrote
de la multa, quienes circulen en compañía de acompañantes de sexo femenino y
probada belleza, especialmente si las susodichas lucen faldas cortas. Y mucho
más grave deberá ser la sanción, si los conductores y las ninfas, no guardan una
suficiente separación, que podrá ser fijada por la autoridad competente, en su
celoso cuidado de nuestra seguridad.
Podrá llegarse al
retiro liso y llano de la licencia si los ocupantes se estuvieran proporcionando
algún tipo de arrumaco.
VIII.-
Y ni que decir, que habría que punir severamente a los que manejen con alguna
incomodidad que les disminuya la atención que debe prestarse a la conducción.
Por caso, a quienes conduzcan padeciendo hemorroides....
Todas estas cosas,
y muchas más, similares, son seguramente las causas de los accidentes de
tránsito.
IX.-
Ahora,.. entonces deben estar equivocados los que sostienen que las catástrofes
se producen por exceso de velocidad, fallas mecánicas, imprudencia de
conductores y/o peatones, etc.
Así que tal vez
habría que concentrarse en lo importante, y dejar de lado ideas probablemente
absurdas como las de exigir se produzcan autos más seguros, que no puedan
desarrollar más que las velocidades permitidas, que cuenten con carrocerías
deformables que puedan absorber la mayoría de los golpes, y que la seguridad sea
igual tanto para los modelos caros como para los baratos.
X.-
Todavía sigo sin saber porque me vino a la memoria la anécdota del punto I.-
Hasta la próxima,
y recuerde: si maneja, no fume...y por las dudas, tampoco coma, o flirtee, o
ame, etc. etc. ya que podría caer en la volteada por ser feliz...
Habría que seguir con estos importantísimos temas, así que..., vamos che:
involúcrese, salga de su modorra post placer, y proponga nuevas hipótesis.
Hasta la próxima
Dr. MIGUEL ANGEL CAMPOPIANO |